
Eres como el horizonte triste, fúnebre, chillante
hasta una h insípida lleva tu nombre,
un asqueroso lienso en blanco,
bollerista de bañistas,
llano angulo sin esquinas para pecar,
ineludible final inacabable,
insaciable troglodita de marineros,
acaparador de turistas,
todo un quinseañero eterno,
empresario mercantil trasnacional,
ipnotizante (controlador mental),
e inexplicablemente hermoso.


